T-Pain convierte Lollapalooza en una fiesta de grandes éxitos
- Conexión 312

- Aug 1, 2025
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El artista llevó al Bud Light Stage un set cargado de nostalgia, baile y covers

T-Pain llegó a Lollapalooza con una misión clara: transformar la tarde del viernes en una fiesta colectiva. Ante una multitud reunida en el Bud Light Stage de Grant Park, el cantante, rapero, productor y compositor ofreció un set de una hora que funcionó como recorrido por dos décadas de éxitos, colaboraciones y canciones asociadas al ambiente de fiesta.
La presentación abrió con una producción escénica inspirada en videojuegos, una referencia directa al universo de Nappy Boy Gaming. DJ Montay apareció dentro de una estructura tipo consola, mientras T-Pain y su grupo de bailarines, vestidos con chalecos neón y atuendos de aire futurista, iniciaron el show con “Think It’s A Game”. Desde ese arranque, el concierto apostó por la energía visual, la coreografía y la participación constante del público.
El repertorio se construyó alrededor de canciones que marcaron buena parte del pop, el hip-hop y el R&B de los años 2000 y 2010. Temas como “Buy U a Drank”, “I’m Sprung”, “Bartender” e “I’m N Luv (Wit a Stripper)” provocaron respuestas inmediatas entre los asistentes, muchos de los cuales cantaron como si se tratara de una colección de recuerdos universitarios, fiestas caseras y radio de época.
T-Pain también incluyó canciones en las que participó o que forman parte de su influencia dentro de la cultura popular, entre ellas “Low”, “Good Life”, “Got Money”, “Blame It” y “All I Do Is Win”. La selección ayudó a recordar el peso que su sonido tuvo en una etapa clave de la música comercial, especialmente por su uso distintivo del AutoTune y su capacidad para cruzar géneros sin perder identidad.
La actuación llegó en un momento de reconocimiento para el artista. A pocos días de recibir el President’s Award en los BMI R&B/Hip-Hop Awards, y con una gira de aniversario en camino para celebrar 20 años de carrera, su paso por Chicago funcionó como una especie de resumen en vivo de ese legado. Sin embargo, el tono del concierto se mantuvo ligero, más cercano a una celebración que a una retrospectiva solemne.
T-Pain manejó el escenario con humor y autoconciencia. Después de una de las rutinas coreografiadas, bromeó sobre el desgaste físico de actuar a los 40 años, antes de continuar con una segunda mitad del set que permitió al público asumir parte del peso vocal. Esa dinámica fue especialmente evidente cuando el show se movió hacia una sección de covers.
Ahí aparecieron canciones de On Top of the Covers, su proyecto de 2023 dedicado a reinterpretar clásicos. “Don’t Stop Believin’” y “Tennessee Whiskey” activaron el canto colectivo, mientras que “Stay With Me”, de Sam Smith, ofreció uno de los momentos más reveladores de la tarde. En esa interpretación, T-Pain permitió que su voz natural tomara el centro, recordando que detrás de su imagen asociada al AutoTune hay un cantante con control y sensibilidad vocal.
El cierre mantuvo el tono festivo. Con “All I Do Is Win”, la multitud levantó las manos y acompañó uno de los coros más reconocibles de su catálogo de colaboraciones. En un festival con propuestas diversas, T-Pain ocupó su espacio con claridad: no buscó reinventar el formato, sino entregar un set efectivo, cargado de ritmo, nostalgia y sentido del espectáculo.
En Grant Park, su presentación confirmó que su música sigue funcionando como lenguaje común para varias generaciones de público. Más que un simple repaso de hits, el concierto mostró a un artista consciente de su legado y dispuesto a celebrarlo sin perder el humor ni la energía que lo convirtieron en una figura central de la música popular reciente.




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