Rico Nasty prueba su nueva fase en Riot Fest
- Conexión 312

- Sep 19, 2025
- 2 min read
La rapera presentó material de su nuevo álbum Lethal que lanzó en mayo

Rico Nasty llegó a Riot Fest en un punto de transición. Su presentación del viernes por la tarde no fue solo otro repaso por sus momentos más agresivos, sino una muestra de la etapa que abrió con Lethal, el álbum que lanzó en mayo y que la acerca a un sonido más pulido, con guitarras, estructuras pop y una producción más cercana al universo punk y emo.
El cambio se sintió desde el tono general del set. La artista, conocida por una presencia escénica feroz y un estilo que mezcla rap, punk, metal y trap, apareció esta vez con una energía menos explosiva al inicio. La mezcla de sonido tampoco ayudó del todo en los primeros minutos, lo que hizo que la presentación tardara en encontrar el golpe esperado.
Aun así, Rico mantuvo una personalidad imposible de ocultar. Incluso en un momento menor, cuando reaccionó con nerviosismo ante un insecto en el escenario, dejó ver ese contraste que la hace interesante: una figura capaz de escupir versos violentos con absoluta seguridad y, al mismo tiempo, romper la tensión con una reacción espontánea y casi cómica.
El material nuevo permitió escuchar una versión más madura de su propuesta. En canciones como “Crash”, Rico mostró el lado más reciente de su sonido: guitarras al frente, una producción más brillante y letras menos centradas únicamente en la confrontación. Lethal, producido por Imad Royal y lanzado bajo Fueled By Ramen, la coloca en un espacio donde conviven el pop alternativo, el punk, el emo y la energía del rap que la dio a conocer.
Ese giro, sin embargo, no significó una renuncia a su lado más abrasivo. La segunda mitad del set fue la más efectiva, especialmente cuando la artista recuperó el filo vocal y la actitud que han sido parte central de su identidad. “Son of a Gun” y “Smoke Break” llevaron la presentación hacia un territorio más oscuro y agresivo, con una entrega vocal rasposa, casi animal, que volvió a encender al público.
La inclusión de “Tia Tamera”, su colaboración con Doja Cat, también ayudó a levantar la energía. Fue uno de esos momentos de reconocimiento inmediato que le dieron al set un impulso necesario después de un arranque más disperso. Ahí apareció con mayor claridad la Rico Nasty que muchos esperaban ver en Riot Fest: desafiante, ruidosa, divertida y difícil de contener.
La presentación también llegó en un momento de expansión para la artista. Además del lanzamiento de Lethal, Rico inicia una nueva gira y prepara su debut actoral en la serie Margo’s Got Money Troubles de Apple TV+. Esa ampliación de su perfil explica parte de la sensación de cambio que rodeó el concierto: una artista buscando crecer sin perder el caos que la hizo destacar.
En Riot Fest, Rico Nasty no entregó un set completamente redondo, pero sí uno revelador. Hubo tropiezos de ritmo y sonido, especialmente al inicio, pero también momentos donde su fuerza volvió a imponerse. La presentación funcionó como un primer vistazo a una nueva etapa: más producida, más amplia y todavía lo suficientemente filosa como para recordar que, incluso cuando cambia de forma, Rico Nasty sigue siendo una presencia incómoda en el mejor sentido.




Comments