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Remi Wolf lleva su caos colorido a Lollapalooza

  • Writer: Conexión 312
    Conexión 312
  • Aug 3, 2025
  • 2 min read

La cantante convirtió su set en Grant Park en una aventura de funk y pop alternativo

Foto: Charles Reagan/Lollapalooza
Foto: Charles Reagan/Lollapalooza

Remi Wolf llegó a Lollapalooza con una presentación difícil de encasillar. El domingo por la noche en Grant Park, la cantante ofreció un set de una hora que se movió entre funk, jazz, R&B, pop alternativo y una teatralidad espontánea que hizo de su show una de las propuestas más singulares de la jornada.


Desde el inicio, Wolf marcó el tono del concierto como una experiencia fuera de lo convencional. Su presencia escénica fue intensa, juguetona y física, con una energía que no se detuvo durante el recorrido por canciones de sus álbumes Juno y Big Ideas, además de material de sus EPs Dog. Más que seguir una estructura rígida, el set avanzó como una secuencia de momentos impredecibles, sostenidos por su voz, su humor y su capacidad para mantener al público en movimiento.


La escenografía reforzó ese universo visual. Flores como margaritas y peonías decoraban el escenario, mientras Wolf se desplazaba entre ellas con una actitud libre y expresiva. En “Cinderella”, uno de sus temas de culto, la artista cantó mientras realizaba saltos con una falda amplia, combinando exigencia vocal y movimiento escénico sin perder el control de la interpretación.


Uno de los elementos más distintivos fue su interacción con el público. Antes de “Liz”, Wolf guió a los asistentes en una especie de ejercicio colectivo para mover las caderas y sacudirse las preocupaciones del día. Esa dinámica resumió buena parte del espíritu del concierto: una invitación a soltar tensión, entrar en su lógica absurda y participar en una celebración que mezcló música, comedia y catarsis.


La cantante también habló de su relación con Chicago, asegurando que cada vez que visita la ciudad siente una energía especial. El comentario conectó con el público local y añadió un matiz personal a la presentación, aunque el set se mantuvo enfocado en su propio repertorio y en la dinámica con la audiencia.


Entre los momentos musicales destacados estuvo “Hello Hello Hello”, donde Wolf mostró la potencia de su voz dentro de un arreglo vibrante y colorido. También hubo espacio para un cover de “Life Is a Highway”, que llevó el concierto hacia un momento de entusiasmo colectivo y reforzó el tono festivo de la noche.


La presentación dejó claro que Remi Wolf opera desde una lógica propia. Su música incorpora referencias amplias sin diluir su identidad: funk expansivo, melodías pop, cadencia R&B, humor verbal y una presencia escénica que evita la fórmula tradicional de festival. En un evento donde muchas actuaciones buscan impacto a través de grandes producciones, Wolf destacó por el carácter impredecible y humano de su show.


En Lollapalooza Chicago, Remi Wolf ofreció un concierto caótico en el mejor sentido: libre, colorido, físicamente intenso y sostenido por una personalidad artística difícil de replicar. Su set no buscó normalidad ni contención, sino construir un espacio donde el público pudiera bailar, reír y dejarse llevar durante una hora.

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