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JPEGMAFIA sacude Lollapalooza con rap experimental y ruido industrial

  • Writer: Conexión 312
    Conexión 312
  • Aug 2, 2025
  • 3 min read

El artista de Baltimore tomó el Lakeshore Stage con una presentación intensa

Foto: Chad Wadsworth/Lollapalooza
Foto: Chad Wadsworth/Lollapalooza

JPEGMAFIA llevó al Lakeshore Stage de Lollapalooza una de las propuestas más abrasivas del tercer día del festival. El rapero, productor y cantante, cuyo nombre real es Barrington DeVaughn Hendricks, presentó un set cargado de distorsión, guitarras pesadas, baterías contundentes y una energía frontal que contrastó con el paisaje del atardecer sobre Grant Park.


Su actuación dejó claro por qué ocupa un lugar particular dentro del rap experimental. Lejos de apoyarse en estructuras convencionales, JPEGMAFIA construyó una presentación marcada por choques sonoros, cambios bruscos, texturas industriales y una mezcla de rock y hip-hop que no busca suavizar sus bordes. La intensidad del sonido fue parte esencial del concierto: guitarras eléctricas, batería en vivo y teclados crearon una base densa que sostuvo su entrega vocal, a ratos agresiva y a ratos procesada con AutoTune.


El set incluyó canciones de carácter provocador como “Jesus Forgive Me, I Am a Thot”, interpretada con una presencia áspera y directa. Mientras su voz se mezclaba con instrumentales disonantes, las pantallas mostraban al público y el perfil de Chicago bajo la luz del atardecer, un contraste visual entre la belleza del entorno y la dureza de la propuesta sonora.


Acompañado por una banda en vivo, JPEGMAFIA logró trasladar al escenario la energía de sus grabaciones sin perder el carácter impredecible de su música. La guitarra tuvo un papel central durante buena parte de la presentación, impulsando un sonido más cercano al rock industrial, mientras la batería acentuó los momentos de mayor tensión.


El artista también mantuvo una línea de humor provocador entre canciones. Antes de “BALD!”, dedicó el tema a los asistentes sin cabello y luego amplió la invitación a quienes tenían el pelo “arruinado”, provocando gritos y risas entre el público. Ese tipo de interacción ayudó a equilibrar la dureza musical del show con una dinámica más cercana y espontánea.


Uno de los momentos más inesperados llegó con su versión de “Call Me Maybe”, de Carly Rae Jepsen, un cover que ha interpretado en vivo en distintas ocasiones. En medio de un set dominado por sonidos agresivos y estructuras densas, la canción funcionó como una pausa reconocible para el público. La voz procesada de JPEGMAFIA transformó el éxito pop en una pieza extraña, electrónica y alineada con su universo sonoro.


La segunda mitad del concierto incluyó una sección dedicada a Scaring the Hoes, el álbum colaborativo que lanzó con Danny Brown en 2023. “God Loves You” entró con un sample gospel antes de estallar en batería y ruido, reforzando el carácter caótico y desafiante del proyecto.


También hubo espacio para un momento más atmosférico con “either on or off the drugs”, donde el artista mostró una faceta más melódica. La canción permitió escuchar otro registro dentro de su repertorio, con una base más etérea y una interpretación que subrayó su versatilidad más allá de la agresividad sonora.


En Lollapalooza Chicago, JPEGMAFIA no ofreció un set cómodo ni fácil de clasificar. Su presentación apostó por el choque, la saturación, el humor y la experimentación, confirmando su lugar como una figura que se mueve fuera de las fórmulas habituales del rap contemporáneo. En el Lakeshore Stage, su propuesta no buscó agradar a todos, sino imponer un mundo propio: ruidoso, ambicioso y difícil de ignorar.


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