Hanson sorprende a Riot Fest con invitados y guiños punk

La banda llevó “MMMBop” a Douglass Park con John Stamos

Hanson llegó a Riot Fest como una de esas reservas que, al anunciarse, parecía más curiosa que evidente. En un festival asociado al punk, el emo, el metal y la cultura alternativa, la presencia del trío pop-rock de Tulsa podía parecer fuera de lugar. Sin embargo, su presentación del domingo 21 de septiembre en Douglass Park terminó funcionando precisamente por esa rareza.
Los hermanos Isaac, Taylor y Zac Hanson no intentaron disfrazar su identidad para encajar en el cartel. En lugar de eso, llevaron su repertorio al escenario con oficio, melodía y algunos movimientos pensados para dialogar con el espíritu del festival. El resultado fue un set breve, directo y con suficientes sorpresas para convertir una aparición inesperada en uno de los momentos más comentados de la jornada.
La presentación comenzó con canciones como “Fired Up”, “Where’s the Love” y “A Minute Without You”, temas que permitieron mostrar la base pop-rock de la banda antes de llegar al punto que buena parte del público esperaba: “MMMBop”. Lejos de ser tratado como simple nostalgia noventera, el tema se convirtió en una celebración colectiva, reforzada por la aparición de John Stamos.
Stamos, quien ya había tenido un momento destacado durante el fin de semana junto a The Beach Boys, subió al escenario para tocar pandero durante “MMMBop”. Su presencia añadió un toque de humor y cultura pop al set, muy en sintonía con una edición de Riot Fest donde las apariciones inesperadas y los cruces generacionales fueron parte central del ambiente.
El otro momento clave llegó con Stephen Egerton, guitarrista de Descendents. Hanson lo invitó para interpretar “Hope”, clásico de la banda punk. La colaboración fue el tipo de cruce que explica por qué Riot Fest puede hacer funcionar combinaciones que en otro contexto parecerían improbables. Hanson, conocido mundialmente por un éxito pop de los años 90, encontró una forma de conectarse con la tradición punk del festival sin forzar el gesto.
La versión de “Hope” también tuvo un valor simbólico. Descendents es una referencia fundamental para muchas bandas que han pasado por Riot Fest, y la presencia de Egerton le dio legitimidad y espíritu de comunidad a una presentación que pudo haber sido recibida solo como curiosidad. En cambio, el público respondió al juego con entusiasmo.
Hanson cerró con “Lost Without Each Other”, manteniendo el tono energético de un set que no buscó competir con la agresividad de otros actos, sino ofrecer una lectura distinta del pop-rock dentro del ecosistema del festival. Su aparición dejó claro que Riot Fest no solo vive de la distorsión o la nostalgia punk, sino también de la capacidad de generar encuentros inesperados.
En Douglass Park, Hanson convirtió una reserva aparentemente extraña en una presentación efectiva. Con John Stamos, Stephen Egerton y una actitud abierta al contexto del festival, el grupo encontró su lugar en Riot Fest sin dejar de ser Hanson.




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