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Dehd lleva el espíritu DIY de Chicago a Riot Fest

Writer: Conexión 312
Conexión 312
Sep 21, 2025
2 min read

El trío local ofreció un set breve y directo en Douglass Park

Foto: Anthony Linh/Riot Fest
Foto: Anthony Linh/Riot Fest

Dehd no necesitó presentarse como visitante en Riot Fest. La banda tocó en casa, y lo dejó claro desde el escenario. Durante su presentación del domingo en Douglass Park, el trío formado por Jason Balla, Emily Kempf y Eric McGrady representó una parte distinta de la historia musical de la ciudad: no la del punk clásico, sino la de la escena DIY que ha sostenido a buena parte del rock independiente de Chicago en la última década.


Balla lo resumió con una frase simple y efectiva al recordar que la banda es de Chicago y que incluso podía caminar de regreso a casa. El comentario funcionó como un gesto de pertenencia en un festival donde muchas bandas llegan con pasado legendario o giras de aniversario. Dehd, en cambio, apareció como una prueba viva de que la ciudad también sigue produciendo proyectos actuales con identidad propia.


Desde 2015, el grupo ha construido una trayectoria basada en canciones directas, sonido sin adornos excesivos y una estética que combina crudeza con melodía. Su firma está en la batería minimalista de McGrady, tocada desde una configuración de pie; las guitarras bañadas en reverb de Balla; y el contraste vocal entre él y Kempf, cuya voz aporta un filo áspero y emocional.


El set, de unos 40 minutos, tuvo una energía compacta. No buscó crecer con grandes gestos de producción, sino sostenerse en el pulso físico de las canciones. Los ritmos sencillos, casi primitivos, dieron a la presentación una sensación corporal, mientras las guitarras creaban una atmósfera amplia sin perder el carácter inmediato del trío.


“Bad Love” apareció como uno de los momentos reconocibles del repertorio, recibida con familiaridad por quienes han seguido el crecimiento de la banda. También hubo espacio para material más reciente como “Mood Ring”, que encajó con naturalidad dentro del sonido de Dehd: melodías claras, tensión emocional y una crudeza que evita sonar demasiado pulida.


La presentación también mostró el lado más visceral del grupo. Los gritos, aullidos y vocalizaciones de Balla y Kempf reforzaron esa sensación de rock despojado, casi instintivo. En vivo, Dehd no intenta suavizar sus bordes; los usa como parte de su lenguaje.


El momento político llegó hacia el tramo final, cuando Kempf preguntó al público qué significaba Riot Fest y respondió con un llamado a protestar contra ICE. Antes de despedirse, volvió a lanzar el mensaje de forma directa. En un festival donde muchas bandas han usado el escenario para posicionarse, Dehd lo hizo desde una voz local, sin rodeos ni discursos largos.


En Riot Fest Chicago, Dehd ofreció un set breve, crudo y coherente con su historia. Su presentación recordó que la identidad musical de la ciudad no vive solo en sus leyendas, sino también en las bandas que han crecido desde espacios pequeños, sellos independientes y una ética de hacerlo todo a su manera.


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